7:30 Ale viene a nuestra habitación. Quiere ver monitos. Por un momento, soy una persona normal y no me acuerdo del dolor hasta que tengo que levantarme para ir a mear. Cuando vuelvo a la cama, aprovecho y me desayuno mi cóctel de pastillas. Luego leo que ha estado nevando "copiosamente", así que me levanto de nuevo para ir a la ventana. No hay nieve, pero mis dolores ya hacen acto de presencia, recordándome que sigo castigada sin salir.
8:00 Vuelvo a la cama. Después de limpiar los avisos del teléfono intento volver a dormir. El dolor me interrumpe, pero lo consigo y despierto a las 11:30. Me duelen los pies y tengo miedo de levantarme por que me vuelva el dolor de espalda, pero tengo hambre y ganas de hacer pis. Hago acopio de valor y pongo los pies en el suelo.
Intento disfrutar de que Juanjo está en casa y me prepara el desayuno. Normalmente me aguanto el hambre o me preparo el desayuno con apretones de manos por el dolor. Juanjo se va con Ale a comprar el pan mientras yo desayuno. Me apropio la tele y veo una peli. Cuando termina le pongo a Ale sus monitos y decido que es buen momento para teñirme el pelo. No me di cuenta de que Juanjo estaba haciendo macarrones con la intención de que comiéramos todos juntos, en familia. No se molesta por mi intromisión en sus planes y acepta que comamos con mi cabeza llena de tinte. Y me ayuda a teñirme la parte de atrás.
Después de comer me meto a bañar. Todo un logro para mí hacer todo eso de un tirón y sin mariguana. Cuando salgo de bañarme ya me duele la espalda y me tomo el tercer y cuarto Zaldiares del día. Pero me llega el cuerpo para ponerme mascarilla facial y veo la recompensa. Tanto, que desisto en mis intenciones de arreglarme la cara.
Un rato después de sentarme "en mi lugar" frente a la tele, me veo en la necesidad de pegar la primera calada del día. Pero, una vez más, he ganado la carrera de arreglarme el cabello. 15 días más sin parecer una viejita.
Paso la tarde tranquila, viendo la tele, y empacándome la ración de chocolate de todo el año. Dicen que con la María baja la glucosa. Yo no sé, pero me voy a poner como un camión, entre la Lyrica, la mota y el ocio...
10:00 Me voy a la cama con la bonita sensación de haber hecho algo de provecho, aunque con todos mis dolores, que cada día son más.
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