jueves, 24 de abril de 2014

Una semana

Fue lo que me duró el beneficio de la susodicha infiltración. Como quien dice, nomás por cumplir. Alcancé a salir a cenar con mi mamá y una amiga. Lo pasamos bien. Después de eso he tenido días malos y días peores. Alguno de ellos me lo pasé todo el día colocada. En cuanto se me empezaba a pasar el colocón me volvía el dolor.

Ayer fuimos Juanjo y yo a Bilbao, a que me hicieran una gamagrafía ósea, que sigo sin saber lo que es. Me inyectaron una sustancia desconocida e indolora en vena y me hicieron una especie de radiografías muuuuy lentas. Después, como Juanjo se había pedido el día libre, aprovechamos para dar una vuelta por Bilbao y comprar alguna cosita.

Comimos allá y volvimos tranquilamente a Vitoria. Intentamos ir al cine, pero era "día del espectador" + vacaciones, así que el cine estaba petao y, para cuando nos tocó comprar boletos, ya sólo quedaban lugares pro-tortícolis (en las filas de hasta adelante) para la peli que queríamos ver, así que lo dejamos para una mejor ocasión. Ambos odiamos de por sí ir al cine cuando está lleno, porque el que no se la pasa hablando toda la película le suena el móvil o empieza a tirar palomitas.

Por otra parte, uno de mis días de insomnio dio mucho de si, ya que me di al gastón-gastalón en Amazon y  me compré una mesita para el ordenador que ahora me permite usarlo acostada sin tener que tener los pies apoyados, con lo que me he quitado de encima todos los pretextos que tenía para no ponerme a escribir. Ante el miedo de no conseguir salir de mi situación actual, he empezado a intentar adaptarme a mi estatus actual de la mejor manera que se me ocurre: escribiendo. Si consiguiera publicar libros, dejaría de ser un parásito y volvería a tener un propósito medio decente en la vida. Así que he empezado por dejar noticias mías por aquí, para "ir calentando".

Y ya que hablamos de libros, he de confesar que me quedé verdaderamente afectada por la muerte de Gabriel García Márquez. Pocas veces la muerte de un desconocido me afecta tanto, pero me quedé con la sensación de que la Literatura se quedó definitivamente huérfana. Y que no me malentiendan. No es que fuera mi escritor favorito ni el único al que yo leía. De hecho, de quienes tengo vicio son de autoras de chick-lit y de novela romántica, pero don Gabriel es el único que me inspira a intentar hacer mejor literatura, con más calidad y a poner en el fuego todo mi esfuerzo mental para hacer historias con algo más que relatos en los que pasan cosas. Yo diría que es el Cervantes del siglo XX. Me alegro de que le hayan dado el premio Nobel mientras estuvo vivo. Todo un acierto por parte de la humanidad.

Ya se acerca mi cumple. Ahí vayan preparando sus carteras, que como me toca al último del mes, ya está todo mundo gastado y cansado. No se vale! =P

1 comentario:

  1. jajajajajaja... por eso yo "aparto" desde mi único día de pago, que es el fin de diciembre... =) cuando cobro todo lo que hago durante el año para mi cliente gringo. Tampoco es que sea el gran regalo pero algo es algo... y ya verás que, de una u otra manera, TÚ SALDRÁS ADELANTE... Te quiero mucho, Dadita.

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