miércoles, 12 de noviembre de 2014

3D

En resumen, que estoy toda mal hecha. Después de ponerme las pilas para recuperar mi vida cuando me arreglaron la espalda me acabé los pies, en cuestión de un mes, más o menos. Me quitaba el dolor de espalda que tenía a base de paseos durante las vacaciones y, cuando retomé "mi vida normal" ya fue el acabose. Ir al súper y hacer la comida en un solo día, imposible.

Y el dolor en los pies fue a más y a más. No sólo eso, sino que las rodillas se unieron a la fiesta, también. Finalmente encontramos un cirujano especialista en pie que nos dio un diagnóstico contundente y una solución definitiva (dentro de los límites de la cirugía, con los riesgos de que algo salga mal, etc.): Tengo el pie plano (de nacimiento. Desconozco si existe la posibilidad de tener un pie normal que después se vuelva plano), cosa que ya sabía (de niña estuve algunos años con zapatos ortopédicos y plantillas. Una tortura que no sirvió -ni sirve de nada, según me contó una médico de rehabilitación que ha quedado demostrado, sumado a la información del cirujano que dice que él suele corregir ese problema cuando sus pacientes tienen entre 11 y 12 años, mediante cirugía-) y eso, sumado a mi hiperlaxitud, ha provocado desgaste de los tendones que sostienen al pie y, consecuentemente, desviación de algunos huesos de lo que fuera su posición correcta e inicial. Todo esto se corrige con una cirugía bastante aparatosa. En términos cristianos, por la parte interna del pie me hacen un corte para acceder al tendón, ver qué tan desgastado está (tal como lo explicó, me imagino que se desgastan de manera similar a como lo hace un arco de un instrumento de cuerdas -violín, chelo, etc.-) y determinar que se hace tal o cual corte en dicho tendón para que sangre. Se supone que el sangrado en el tendón lo lleva a regenerarse (me recuerda a esos remedios medievales que hacían con sanguijuelas... =/). Y esa es la parte leve. La parte gorda y carnicera es que, por la parte de afuera del pie hace una incisión para acceder al calcáneo (el hueso que forma el talón), lo corta, lo reacomoda y lo pega con uno o dos tornillos (en mi caso, en una "fase 2" en la que estoy de mi condición, se supone que con un solo tornillo sería suficiente). En resumen, eso es lo que me van a hacer el próximo 3 de diciembre.

El médico me asegura que me va a tener bien surtida de drogas, pero aún así, me esperan tiempos muy duros. El pie se va a hinchar lo indecible después de la cirugía, tendré que estar al menos 6 semanas sin apoyarlo y luego hacer una rehabilitación para aprender a caminar de nuevo que se antoja cuando menos dura.

No he querido volver a hablar de mi situación básicamente porque no tengo nada bueno qué decir. Después de haber pasado 8 largos meses en cama por el tema de la espalda, volver a hacer reposo a causa de más dolor me ha dejado totalmente desarmada de ánimo y esperanzas y ganas. Si sigo adelante es por no hacerle la putada a mi familia (Juanjo y Ale) de dejar de estar aquí.

El lunes fui a que me cortaran el pelo porque ya me había cansado de parecer gitana. He tenido que sucumbir a llevar el cabello corto (cosa insólita en mí. Lo saben quienes me conocen bien) porque no tengo cuerpo ni ganas de andarme planchando cada vez que me lo lavo, no me gusta tenerlo sucio y, si no me lo plancho me lo he de recoger para parecer persona de bien al menos. En fin. Quienes me han visto me dicen que me veo muy bien con el nuevo corte. Yo simplemente opino que es cómodo y que incita a probar ir rapada por la vida. Pero claro, a estas alturas de mi ánimo poco interés me queda por la apariencia, aparte de ir limpia y ordenada.

Y me obligo a escribir todo esto más que nada para que la familia cercana que tengo lejos sepa un poco más detalles de esta situación tan estéril y chunga y para dar la fecha exacta de la cirugía, de la que todavía no tengo hora, pero sé que será por la tarde (ojalá y no tenga que ayunar desde la noche anterior. Ya nomás me falta sumar "desnutrición" a mi cuadro clínico! =P).

Encontré, hace unos días, la manera de volver a vivir un día a la vez, pero no la comparto porque podría estar sacada de un libro de Stephen King y podría herir la sensibilidad de algunos. Sólo les digo que a mí me funcionó cual pastilla y me mantiene serena. Ahí que cada quién se busque sus recursos mentales, acordes a sus procesos de pensamiento.

Y ya. Ahíla!