lunes, 22 de septiembre de 2014

Día 1

Hoy empiezo a hacer dieta. Volví con mi viejo amigo Weight Watchers porque se pusieron de modo con un plan exprés en el que no hay que contar ni medir. Es más limitado que el plan por puntos, pero no tenia yo ninguna gana de pasarme todo el día procesando lo que me como.

Como no había ido a la compra, me apañé con lo que tenía en casa y la verdad es que me supo muy bueno: dos huevos tibios, una manzana y una naranja con limón y sal y una infusión.
Estoy más gorda que nunca y es ahora o nunca cuando tengo que hacer algo.  Ayer dimos un paseo con la bici. 19 kms. Me cansé. Hacia mucho que no me cansaba así, muscularmente. Andar en bici es una buena manera de saber que se está demasiado gordo: te pega la barriga en los muslos con cada pedaleada. Me pregunto si eso hace un poco el efecto vibrador ese que hacen los aparatos inútiles que venden en la teletienda, que te menean todo lo que cuelga y, supuestamente te dejan como Arnold
Schwarzenegger en un periquete.

Hoy amanecí más gorda que ayer, según la hijoputa de mi báscula. Pero descubrí que los mentados alimentos "saciantes" sí te dejan burp y las recetas que te dan son, en general, sencillas y rápidas.

Cuando consiga mi objetivo ya colgaré una foto del "antes y después". No me late balconearme alope.

Wish me courage!